jueves, 29 de septiembre de 2011
Doctrina para que nos Entiendan y Conducta para que nos crean
SOMOS LOS QUE DAMOS PELEA. CON LOS VALORES INTACTOS
lunes, 19 de septiembre de 2011
Obvio Por Pepe Eliaschev
Perdida la capacidad de asombro o anestesiada la curiosidad más elemental, hemos devenido en una sociedad acostumbrada. Todo es natural, previsto, descontado. La palabra más usada es ¡obvio!, emitida con fuerte énfasis exclamativo, para que el interlocutor advierta que su pregunta padece de insanable imbecilidad.
¿La Presidenta se fue al exterior sin que se informe en qué avión, a qué hora, acompañada de quién y siguiendo qué ruta? ¡Obvio! Ese tipo de informaciones han sido eliminadas en la Argentina desde 2003 y son secretos de Estado. Los desplazamientos permanentes en aviones y helicópteros de los Kirchner han sido y son tan sistemáticos y permanentes, que nunca se sabe dónde y cuándo están. Las comitivas jamás son anunciadas, minucia “formal” que sólo inquieta a los republicanos fastidiosos.
¿La Presidenta sale del país sin que el vicepresidente electo asuma la titularidad del Poder Ejecutivo porque es un traidor al que ni siquiera se registra? ¡Obvio! Desde su legendario voto no positivo a la 125 en el Senado, Julio Cobos fue convertido por el oficialismo en una entidad no existente, un fantasma, alguien que ha perdido reconocimiento protocolar, un desaparecido de la función pública. En sus permanentes viajes al exterior, la Presidenta no se informa de lo que sucede en el país con ese vicepresidente, sino con sus amanuenses, que se quedan en la Casa Rosada para cuidarla.
¿La Presidenta ya ni siquiera cumple con la elemental obligación de hablar con el periodismo hasta incluso cuando así lo sugiere un anfitrión extranjero, como pasó con Nicolas Sarkozy esta semana en París? ¡Obvio! Desde 2003, el Gobierno está en guerra con el periodismo y las conferencias de prensa fueron declaradas un riesgo a evitar. Una y otra vez, la Presidenta ningunea, ignora, descalifica, desdeña y –si puede– les da clases de periodismo a los periodistas, ya acostumbrados a juntar orines esperándola en todo lugar y momento, para terminar recibiendo un glacial “no, chicos, ahora no”.
¿Ya es rutina la gimnasia que mantiene vigente al jefe de Gabinete Aníbal Fernández, mediante la cual insulta, desprecia y descalifica a toda aquella figura política o mediática que importune al Gobierno? ¡Obvio! Para la guerra retórica permanente del modo de ser oficial, las groserías son mera inexistencia de hipocresía. Así, el hombre que maneja el presupuesto de la Nación mediante “reasignaciones” personales, sazona sus jornadas finales en la Casa Rosada (el 10 de diciembre ingresa al Congreso) con sus ataques proverbiales, ya consagrados en sus célebres “anibaladas”, prolijamente recopiladas por este diario (http://especiales.perfil.com/anibaladas/).
¿La Presidenta y su Gobierno manejan a su pleno antojo y con prolija exclusión de toda voz que no sea la propia, la programación y contenidos de los medios gubernamentales, cínicamente rebautizados “públicos”? ¡Obvio! No hay rubores ni reticencias en esta conducta, tal como acaba de confirmarse con el anuncio de que las netbooks que el Gobierno “regala” a los estudiantes vendrán programadas con acceso directo a la propaganda oficial de Télam, la ex agencia de noticias del Estado, hoy convertida en gacetillera militante del evangelio oficial. Los medios financiados por la sociedad quedan reservados para quienes se alinean con el Gobierno. En este punto, hay escenas de sainete: una de las estaciones porteñas de Radio Nacional se identifica varias veces por hora con una adjetivación empalagosa y absurda: “Clásica, nacional, pública y argentina”.
¿Han desaparecido desde 2003 las formas más elementales del poder republicano, como los acuerdos de gabinete, que antes le permitían al país conocer los planes y opiniones del elenco ejecutivo? ¡Obvio! El protocolo presidencial de estos ocho años y medio ha eliminado el fastidio de la horizontalidad, esa obsesión frívola de la “partidocracia” burguesa. Ahora es ya normal y a nadie llama la atención que el jefe de Estado gobierne de la manera más rigurosamente individual. Las consultas presidenciales son con un puñado de cortesanos y, eventualmente, con uno o a lo sumo dos ministros a la vez. Es así: nunca como hoy la Argentina estuvo gobernada con un individualismo tan colosal, acompañado de una opacidad completa sobre lo que se trata y se resuelve. En la Argentina a punto de reelegir hasta 2015 a la actual Presidenta, el gobierno es un tema del Gobierno, y de nadie más.
¿Las universidades estatales han sido literalmente obligadas a asumir la identidad política partidaria de este Gobierno, abandonando la neutralidad indispensable que las caracterizaba? ¡Obvio! Nadie puede permanecer ajeno al magno proyecto nacional y así, antes de las elecciones del 14 de agosto, un grupo de rectores universitarios, funcionarios públicos cuyos sueldos paga la sociedad, emitieron su compromiso electoral con la Presidenta, incluyendo lamentablemente al titular de la Universidad de Buenos Aires, Rubén Hallú. No asombra ni inquieta. No hay fronteras ni acotaciones: hay que encolumnarse de manera pública, como ya sucedió en los tempranos años 50 del siglo anterior.
Todo es obvio, nada llama la atención. No es, sin embargo, mera pasividad indolente lo que acaece aquí. La aceptación de tantas irregularidades, como sapo que se traga con gusto y cotidianamente, no es resulta de una imposición dictatorial. Antes bien, lo llamativo es que hay una sociedad dispuesta a dejar de lado las “formalidades”, en aras de ventajas tangibles. Ese consenso mayoritario no es ingenuo ni confuso; es explícito y voluntario. Es una abdicación manifiesta, concretada a cambio de contraprestaciones irrefutables. Una espesa y aparentemente infinita red de beneficios lubrica esa renuncia a escandalizarse. Porque, en definitiva, ¿a quién le importan esas minucias protocolares que maquillan a la democracia si todo funciona a las mil maravillas, alguien manda, todos obedecen y la vida es una fiesta, nunca menos? Obvio, ¿no? Hay que ser muy tonto (¿o gorila?) para no darse cuenta.
¿La Presidenta se fue al exterior sin que se informe en qué avión, a qué hora, acompañada de quién y siguiendo qué ruta? ¡Obvio! Ese tipo de informaciones han sido eliminadas en la Argentina desde 2003 y son secretos de Estado. Los desplazamientos permanentes en aviones y helicópteros de los Kirchner han sido y son tan sistemáticos y permanentes, que nunca se sabe dónde y cuándo están. Las comitivas jamás son anunciadas, minucia “formal” que sólo inquieta a los republicanos fastidiosos.
¿La Presidenta sale del país sin que el vicepresidente electo asuma la titularidad del Poder Ejecutivo porque es un traidor al que ni siquiera se registra? ¡Obvio! Desde su legendario voto no positivo a la 125 en el Senado, Julio Cobos fue convertido por el oficialismo en una entidad no existente, un fantasma, alguien que ha perdido reconocimiento protocolar, un desaparecido de la función pública. En sus permanentes viajes al exterior, la Presidenta no se informa de lo que sucede en el país con ese vicepresidente, sino con sus amanuenses, que se quedan en la Casa Rosada para cuidarla.
¿La Presidenta ya ni siquiera cumple con la elemental obligación de hablar con el periodismo hasta incluso cuando así lo sugiere un anfitrión extranjero, como pasó con Nicolas Sarkozy esta semana en París? ¡Obvio! Desde 2003, el Gobierno está en guerra con el periodismo y las conferencias de prensa fueron declaradas un riesgo a evitar. Una y otra vez, la Presidenta ningunea, ignora, descalifica, desdeña y –si puede– les da clases de periodismo a los periodistas, ya acostumbrados a juntar orines esperándola en todo lugar y momento, para terminar recibiendo un glacial “no, chicos, ahora no”.
¿Ya es rutina la gimnasia que mantiene vigente al jefe de Gabinete Aníbal Fernández, mediante la cual insulta, desprecia y descalifica a toda aquella figura política o mediática que importune al Gobierno? ¡Obvio! Para la guerra retórica permanente del modo de ser oficial, las groserías son mera inexistencia de hipocresía. Así, el hombre que maneja el presupuesto de la Nación mediante “reasignaciones” personales, sazona sus jornadas finales en la Casa Rosada (el 10 de diciembre ingresa al Congreso) con sus ataques proverbiales, ya consagrados en sus célebres “anibaladas”, prolijamente recopiladas por este diario (http://especiales.perfil.com/anibaladas/).
¿La Presidenta y su Gobierno manejan a su pleno antojo y con prolija exclusión de toda voz que no sea la propia, la programación y contenidos de los medios gubernamentales, cínicamente rebautizados “públicos”? ¡Obvio! No hay rubores ni reticencias en esta conducta, tal como acaba de confirmarse con el anuncio de que las netbooks que el Gobierno “regala” a los estudiantes vendrán programadas con acceso directo a la propaganda oficial de Télam, la ex agencia de noticias del Estado, hoy convertida en gacetillera militante del evangelio oficial. Los medios financiados por la sociedad quedan reservados para quienes se alinean con el Gobierno. En este punto, hay escenas de sainete: una de las estaciones porteñas de Radio Nacional se identifica varias veces por hora con una adjetivación empalagosa y absurda: “Clásica, nacional, pública y argentina”.
¿Han desaparecido desde 2003 las formas más elementales del poder republicano, como los acuerdos de gabinete, que antes le permitían al país conocer los planes y opiniones del elenco ejecutivo? ¡Obvio! El protocolo presidencial de estos ocho años y medio ha eliminado el fastidio de la horizontalidad, esa obsesión frívola de la “partidocracia” burguesa. Ahora es ya normal y a nadie llama la atención que el jefe de Estado gobierne de la manera más rigurosamente individual. Las consultas presidenciales son con un puñado de cortesanos y, eventualmente, con uno o a lo sumo dos ministros a la vez. Es así: nunca como hoy la Argentina estuvo gobernada con un individualismo tan colosal, acompañado de una opacidad completa sobre lo que se trata y se resuelve. En la Argentina a punto de reelegir hasta 2015 a la actual Presidenta, el gobierno es un tema del Gobierno, y de nadie más.
¿Las universidades estatales han sido literalmente obligadas a asumir la identidad política partidaria de este Gobierno, abandonando la neutralidad indispensable que las caracterizaba? ¡Obvio! Nadie puede permanecer ajeno al magno proyecto nacional y así, antes de las elecciones del 14 de agosto, un grupo de rectores universitarios, funcionarios públicos cuyos sueldos paga la sociedad, emitieron su compromiso electoral con la Presidenta, incluyendo lamentablemente al titular de la Universidad de Buenos Aires, Rubén Hallú. No asombra ni inquieta. No hay fronteras ni acotaciones: hay que encolumnarse de manera pública, como ya sucedió en los tempranos años 50 del siglo anterior.
Todo es obvio, nada llama la atención. No es, sin embargo, mera pasividad indolente lo que acaece aquí. La aceptación de tantas irregularidades, como sapo que se traga con gusto y cotidianamente, no es resulta de una imposición dictatorial. Antes bien, lo llamativo es que hay una sociedad dispuesta a dejar de lado las “formalidades”, en aras de ventajas tangibles. Ese consenso mayoritario no es ingenuo ni confuso; es explícito y voluntario. Es una abdicación manifiesta, concretada a cambio de contraprestaciones irrefutables. Una espesa y aparentemente infinita red de beneficios lubrica esa renuncia a escandalizarse. Porque, en definitiva, ¿a quién le importan esas minucias protocolares que maquillan a la democracia si todo funciona a las mil maravillas, alguien manda, todos obedecen y la vida es una fiesta, nunca menos? Obvio, ¿no? Hay que ser muy tonto (¿o gorila?) para no darse cuenta.
viernes, 9 de septiembre de 2011
Metas deseables, planes aún no claros
Por Jorge Oviedo | LA NACION
Un país donde se produzcan más y mejores alimentos y los que ganan menos puedan comprarlos y educar a sus hijos es más que deseable, pero no hay modo aún de evaluar si esos objetivos están camino de lograrse.
Pero hay empresarios que observaron que hay dos restricciones para el crecimiento futuro, para las cuales la Presidenta aún no presentó ningún plan. Una es la inflación. Y la otra es la restricción energética, que genera grandes necesidades de importación y empeora el resultado de la balanza comercial. También hay reducciones de reservas en grandes compañías, lo que complica el abastecimiento de combustibles.
En el mercado petrolero hubo muchas disputas entre los productores de crudo y quienes refinaban. La retención de la exportación fijaba un precio bajo para el petróleo, que los extractores toleraron hasta que las naftas dejaron de estar congeladas y el negocio de refinación se hizo más rentable. Ahora hay un precio más alto, acordado entre productores y destilerías. Panamerican prevé destilar su propio crudo.
joviedo@lanacion.com.ar.
La
presidenta Cristina Kirchner presentó en pocos días dos medidas de
fuerte impacto. Una es el plan estratégico para el agro, que tiene metas
muy ambiciosas y que sería muy deseable que se cumplieran. Y la otra
fue el aumento de la asignación universal por hijo (AUH) y el techo
salarial para el cobro de las asignaciones familiares.
El segundo merecería perfeccionamientos. El principal
punto para criticar de la AUH es la forma como se financia: desde la
Anses, lo que significa que los actuales y futuros jubilados son los que
ayudan a los chicos pobres. Debe haber gente en mejores condiciones y
hay, de seguro, una cantidad de gastos superfluos del Estado. Dejar de
utilizar aviones privados mientras se subsidia una aerolínea estatal es
un ejemplo. Y no sólo convendría que fuera más amplia, sino que también
tuviera sistemas de control. Como en otros esquemas que son muy
elogiables, como el aumento del presupuesto de educación, no hay
indicadores de resultados, de impacto.Un país donde se produzcan más y mejores alimentos y los que ganan menos puedan comprarlos y educar a sus hijos es más que deseable, pero no hay modo aún de evaluar si esos objetivos están camino de lograrse.
Pero hay empresarios que observaron que hay dos restricciones para el crecimiento futuro, para las cuales la Presidenta aún no presentó ningún plan. Una es la inflación. Y la otra es la restricción energética, que genera grandes necesidades de importación y empeora el resultado de la balanza comercial. También hay reducciones de reservas en grandes compañías, lo que complica el abastecimiento de combustibles.
Panamerican destilará más
En el mercado petrolero juran que Panamerican Energy tiene como plan remozar la destilería de Campana, que compró junto con la cadena de estaciones de servicio de Esso. La operación aún no está aprobada por el Gobierno, pero fuentes del mercado están convencidas de que harán una importante inversión. "Si hacen lo que se está filtrando, van a invertir más que lo que les costó la planta y deberían anunciarlo hacia fin de año, si todo sale como parece que tienen previsto", dijeron los informantes.En el mercado petrolero hubo muchas disputas entre los productores de crudo y quienes refinaban. La retención de la exportación fijaba un precio bajo para el petróleo, que los extractores toleraron hasta que las naftas dejaron de estar congeladas y el negocio de refinación se hizo más rentable. Ahora hay un precio más alto, acordado entre productores y destilerías. Panamerican prevé destilar su propio crudo.
joviedo@lanacion.com.ar.
jueves, 8 de septiembre de 2011
Diario La Nacion. Coparticipación: otro debate ausente Pese a las manifestaciones oficiales en favor del federalismo, el unitarismo fiscal sigue ganando terreno.
Diario La Nación 7 de Septiembre de 2011.
El país macrocefálico, asimétrico e injusto en la distribución del ingreso del que Cristina Fernández de Kirchner hablaba en la Convención Constituyente de 1994 quedó expuesto ahora, en las elecciones primarias del 14 de agosto, cuando la Presidenta cosechó la mayor cantidad de votos en las provincias más dependientes del Poder Ejecutivo. Asfixiadas por la escasez de una recaudación propia que no llega a cubrir ni siquiera un tercio de sus necesidades corrientes, las provincias tienen una dependencia cada vez mayor del Estado nacional
Un reciente estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) publicado por
La Nacion advierte con nitidez sobre la magnitud del desajuste: los recursos propios de las provincias pasaron del 34 al 30 por ciento entre 1999 y 2010. En contraposición, las transferencias que están sujetas a algún grado de discrecionalidad, en el mismo lapso, crecieron del 5 al 14 por ciento.
La comparación de datos del escrutinio con el estudio del Iaraf muestra que en Santiago del Estero, Tucumán, Formosa, Corrientes, Chaco, Catamarca, Misiones, Salta, Tierra del Fuego y San Juan, donde es más baja la captación de fondos propios, la fórmula encabezada por la Presidenta sacó más del 60 por ciento de los votos. Las excepciones fueron La Rioja y Jujuy, donde el apoyo a Cristina Fernández fue del 51 y del 60 por ciento, respectivamente.
La situación no es nueva. Según cálculos de la consultora abeceb.com, en 2010 el gobierno central se quedó con el 73 por ciento de los recursos tributarios nacionales, contra un 27 por ciento que fue a las provincias. Y la tendencia se mantiene en lo que va de 2011.
La provincia de Santa Cruz recibió entre 2003 y 2010 transferencias desde el gobierno nacional por el equivalente a casi 21.000 pesos por cada habitante, en tanto que, en el mismo período, cada bonaerense recibió 644,40 pesos y cada uno de los porteños, 332,60 pesos.
Al margen de semejante desigualdad, las provincias también sufren por el incumplimiento en el giro de fondos que la Nación está obligada a realizarles, lo cual obliga a muchos gobernadores a peregrinar hacia la Casa Rosada en procura de dinero.
Fue lo que tuvo que hacer pocos días atrás el saliente gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, a cuya provincia se le había bloqueado la remisión de partidas que debía girarle la Anses.
Es sin dudas significativo el dato de que Schiaretti haya viajado a Buenos Aires para reclamar una deuda de 1178 millones de pesos. No fue de los gobernadores más obedientes al Poder Ejecutivo -estuvo en contra de la resolución 125, por ejemplo- y por ello tuvo problemas para manejar una provincia con desfases financieros importantes.
Seguramente en procura de evitar semejantes penurias durante el mandato que comenzará en diciembre, el gobernador electo de Córdoba, José Manuel de la Sota, acaba de tener el gesto de retirar de la competencia de octubre la lista de candidatos a diputado nacional de su sector, el llamado "cordobesismo", de manera de asegurarle a la Casa Rosada, para octubre, un campo fértil en esa provincia clave. Si la Presidenta no autoriza el envío a Córdoba de esos 1178 millones de pesos, a fin de año la provincia estaría en serias dificultades para pagar las jubilaciones y el medio aguinaldo.
Ante las desigualdades en la distribución, los mandatarios provinciales tienen, por supuesto, la opción de realizar ajustes en el impuesto inmobiliario y otros que les permitan tener financiamiento propio, pero ello no siempre es factible y tiene sus costos.
Los derechos de exportaciones e importaciones y los impuestos a los débitos y créditos bancarios constituyen algunas de las formidables cajas de que dispone el Gobierno. En el primer caso, en lo que va del año, y descontado el 30 por ciento de exportación de soja que se incluye en el Fondo Solidario y sí se reparte entre las provincias, el Tesoro nacional recaudó 44.000 millones de pesos.
A ello hay que agregar una genuina creación del kirchnerismo, que se ha ido perfeccionando, como es la subestimación de metas presupuestarias, que en 2010 rondó los 40.000 millones de pesos.
Poco y nada se hizo en los últimos años para terminar con todas estas asimetrías, por lo cual la mayoría de las provincias han pasado a tener una dependencia cada vez mayor del poder central.
En 2010, las transferencias automáticas, que más bien pueden llamarse discrecionales, superaron los 27.000 millones de pesos, según la consultora Abeceb. En gran medida, esos remanentes son manejados por el Ministerio de Planificación, a cargo de Julio De Vido.
No es fácil lograr una ley de coparticipación federal que contemple de manera justa los intereses de provincias que son muy diversas, pero es innegable que poco y nada se ha hecho en pos de ello. En el Senado duermen distintos proyectos presentados por la oposición.
En este tema, la Presidenta olvidó su promesa sobre mejor calidad institucional. Su gobierno sigue manejando fondos públicos al mejor estilo de los regímenes personalistas.
A partir de su triunfo en las primarias de agosto, la jefa del Estado ha tenido varias apariciones públicas. En ninguna de ellas figuró el debate sobre una nueva ley de coparticipación federal. El país cada vez más unitario en materia fiscal, macrocefálico y anacrónico del que hablaba en los 90 ya no parece preocuparle más..
El país macrocefálico, asimétrico e injusto en la distribución del ingreso del que Cristina Fernández de Kirchner hablaba en la Convención Constituyente de 1994 quedó expuesto ahora, en las elecciones primarias del 14 de agosto, cuando la Presidenta cosechó la mayor cantidad de votos en las provincias más dependientes del Poder Ejecutivo. Asfixiadas por la escasez de una recaudación propia que no llega a cubrir ni siquiera un tercio de sus necesidades corrientes, las provincias tienen una dependencia cada vez mayor del Estado nacional
Un reciente estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) publicado por
La Nacion advierte con nitidez sobre la magnitud del desajuste: los recursos propios de las provincias pasaron del 34 al 30 por ciento entre 1999 y 2010. En contraposición, las transferencias que están sujetas a algún grado de discrecionalidad, en el mismo lapso, crecieron del 5 al 14 por ciento.
La comparación de datos del escrutinio con el estudio del Iaraf muestra que en Santiago del Estero, Tucumán, Formosa, Corrientes, Chaco, Catamarca, Misiones, Salta, Tierra del Fuego y San Juan, donde es más baja la captación de fondos propios, la fórmula encabezada por la Presidenta sacó más del 60 por ciento de los votos. Las excepciones fueron La Rioja y Jujuy, donde el apoyo a Cristina Fernández fue del 51 y del 60 por ciento, respectivamente.
La situación no es nueva. Según cálculos de la consultora abeceb.com, en 2010 el gobierno central se quedó con el 73 por ciento de los recursos tributarios nacionales, contra un 27 por ciento que fue a las provincias. Y la tendencia se mantiene en lo que va de 2011.
La provincia de Santa Cruz recibió entre 2003 y 2010 transferencias desde el gobierno nacional por el equivalente a casi 21.000 pesos por cada habitante, en tanto que, en el mismo período, cada bonaerense recibió 644,40 pesos y cada uno de los porteños, 332,60 pesos.
Al margen de semejante desigualdad, las provincias también sufren por el incumplimiento en el giro de fondos que la Nación está obligada a realizarles, lo cual obliga a muchos gobernadores a peregrinar hacia la Casa Rosada en procura de dinero.
Fue lo que tuvo que hacer pocos días atrás el saliente gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, a cuya provincia se le había bloqueado la remisión de partidas que debía girarle la Anses.
Es sin dudas significativo el dato de que Schiaretti haya viajado a Buenos Aires para reclamar una deuda de 1178 millones de pesos. No fue de los gobernadores más obedientes al Poder Ejecutivo -estuvo en contra de la resolución 125, por ejemplo- y por ello tuvo problemas para manejar una provincia con desfases financieros importantes.
Seguramente en procura de evitar semejantes penurias durante el mandato que comenzará en diciembre, el gobernador electo de Córdoba, José Manuel de la Sota, acaba de tener el gesto de retirar de la competencia de octubre la lista de candidatos a diputado nacional de su sector, el llamado "cordobesismo", de manera de asegurarle a la Casa Rosada, para octubre, un campo fértil en esa provincia clave. Si la Presidenta no autoriza el envío a Córdoba de esos 1178 millones de pesos, a fin de año la provincia estaría en serias dificultades para pagar las jubilaciones y el medio aguinaldo.
Ante las desigualdades en la distribución, los mandatarios provinciales tienen, por supuesto, la opción de realizar ajustes en el impuesto inmobiliario y otros que les permitan tener financiamiento propio, pero ello no siempre es factible y tiene sus costos.
Los derechos de exportaciones e importaciones y los impuestos a los débitos y créditos bancarios constituyen algunas de las formidables cajas de que dispone el Gobierno. En el primer caso, en lo que va del año, y descontado el 30 por ciento de exportación de soja que se incluye en el Fondo Solidario y sí se reparte entre las provincias, el Tesoro nacional recaudó 44.000 millones de pesos.
A ello hay que agregar una genuina creación del kirchnerismo, que se ha ido perfeccionando, como es la subestimación de metas presupuestarias, que en 2010 rondó los 40.000 millones de pesos.
Poco y nada se hizo en los últimos años para terminar con todas estas asimetrías, por lo cual la mayoría de las provincias han pasado a tener una dependencia cada vez mayor del poder central.
En 2010, las transferencias automáticas, que más bien pueden llamarse discrecionales, superaron los 27.000 millones de pesos, según la consultora Abeceb. En gran medida, esos remanentes son manejados por el Ministerio de Planificación, a cargo de Julio De Vido.
No es fácil lograr una ley de coparticipación federal que contemple de manera justa los intereses de provincias que son muy diversas, pero es innegable que poco y nada se ha hecho en pos de ello. En el Senado duermen distintos proyectos presentados por la oposición.
En este tema, la Presidenta olvidó su promesa sobre mejor calidad institucional. Su gobierno sigue manejando fondos públicos al mejor estilo de los regímenes personalistas.
A partir de su triunfo en las primarias de agosto, la jefa del Estado ha tenido varias apariciones públicas. En ninguna de ellas figuró el debate sobre una nueva ley de coparticipación federal. El país cada vez más unitario en materia fiscal, macrocefálico y anacrónico del que hablaba en los 90 ya no parece preocuparle más..
domingo, 4 de septiembre de 2011
El riesgo de "profundizar el modelo" La incertidumbre económica que muestra la Argentina exige definiciones claras que ahuyenten temores de inversores
Tanto la presidenta Cristina Fernández de Kirchner como funcionarios cercanos suelen referirse al respaldo recibido en las primarias abiertas como un apoyo a la "profundización del modelo". Deliberadamente, nadie atina a explicar con suficiente claridad en qué consiste ese "modelo" y qué implicaría su "profundización".
Desde el punto de vista económico, podría señalarse que la era kirchnerista iniciada en 2003 no tuvo un único modelo. Los primeros años de Néstor Kirchner al frente del Poder Ejecutivo Nacional se caracterizaron por un tipo de cambio alto, superávits gemelos (fiscal y comercial) e inflación baja. Pero los últimos años, que coinciden con la actual gestión presidencial, fueron testigos de un creciente atraso cambiario que le restó competitividad internacional a la Argentina; una elevada tasa de inflación, derivada en buena parte de un proceso de expansión monetaria; una caída del superávit comercial, que no fue menor aún por las restricciones a las importaciones, y de un déficit fiscal sólo disimulado por aportes del Banco Central y de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).Cabe preguntarse de cuál de los dos modelos se está hablando cuando se habla de profundizar lo actuado.
La certidumbre electoral, derivada de la contundencia de los resultados de las primarias abiertas del 14 de agosto, no ha podido despejar la cada vez mayor incertidumbre económica que exhibe la Argentina.
Distintos sectores empresariales y operadores económicos se preguntan si la proclamada profundización del modelo implicará una "radicalización" hacia el populismo garantizada por la posibilidad de "apropiarse de factores de renta importante", como propuso no hace mucho el viceministro de Economía, Roberto Feletti, quien encabeza la lista de candidatos a diputado nacional por el Frente para la Victoria porteño.
Si se buscan rasgos que caractericen el llamado modelo, debe observarse que entre las razones para la elección del ministro de Economía, Amado Boudou, como compañero de fórmula de la Presidenta, se aduce su autoría en la estatización de los fondos de jubilaciones en 2008 y, según la propia mandataria, su coraje para enfrentar a las grandes corporaciones económicas. Cuando la consecuencia de esa reforma previsional sea un sistema quebrado y dependiente de un Estado insolvente, y caiga su quebranto sobre las espaldas de los futuros jubilados, ya no estarán sus autores e inspiradores para rendir cuentas. Ya no podrá la Anses ignorar los fallos de la Corte Suprema exigiendo el 82 por ciento móvil ni incumplir sentencias que la obligan a pagar ajustes jubilatorios. Quienes produjeron este desquicio engolosinándose con menciones a su magnífico modelo aprovechan ahora políticamente los fondos confiscados para extender su vigencia en el poder. La estatización previsional es el monumento a una doble aberración. El kirchnerismo no sólo se apropió de los ahorros de los trabajadores; además, ha convertido a la Anses en la base operativa de sus movimientos de campaña.
A la hora de discutir la profundización del modelo habrá que determinar si los fondos de la Anses seguirán utilizándose para financiar planes sociales que podrán resultar muy beneficiosos para ciertos sectores, pero no para los aportantes al sistema previsional.
También deberá debatirse si el Banco Central, en lugar de recuperar su deber principal de preservar el valor de la moneda, seguirá siendo otra fuente indisimulable de financiamiento del déficit fiscal que ayuda a ahondar el proceso inflacionario.
Habrá que discutir, además, si profundizar el modelo implicará la subsistencia de las manipulaciones estadísticas que convierten en irrisoria la estimación oficial de la inflación y de otras variables económicas, algo que afecta la seguridad jurídica y la seriedad del país ante potenciales inversores y ante el mundo entero.
La angustia por salir de la peligrosa inercia inflacionaria hará recordar las palabras del destacado joven de La Cámpora y responsable de las inquietantes finanzas de la estatizada Aerolíneas Argentinas, Axel Kicillof: "Los procesos de industrialización y crecimiento vienen siempre acompañados de una inflación cercana a dos dígitos". Una afirmación sólo admisible para quien no esté enterado de los niveles de precios en países de la región que vienen creciendo más y mejor que la Argentina.
Los temores que se advierten en el mundo empresarial se extienden a la posibilidad de que se profundicen mecanismos intervencionistas, cuando no expropiatorios, para paliar el creciente desequilibrio de las cuentas fiscales, amenazadas, por si fuera poco, por la incertidumbre mundial y por la vulnerabilidad de una economía como la argentina, cada vez más dependiente del precio internacional de los commodities agrícolas y de la fortaleza de Brasil y su moneda.
Son precisamente algunas ideas deslizadas por funcionarios y dirigentes kirchneristas, y nunca desmentidas o aclaradas por la Casa Rosada, las que inquietan a la comunidad empresaria. Entre ellas, la posibilidad de avanzar hacia una nacionalización de los depósitos bancarios, una estatización del comercio exterior, una recreación de la Junta Nacional de Granos o una estatización de las obras sociales a las que aportan los trabajadores.
No menos preocupante es la forma en que un eventual segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner reaccionará si vuelve a contar el 23 de octubre con el amplio apoyo evidenciado en las primarias.
El modelo kirchnerista ha estado habitualmente asociado a un estilo caracterizado por la rispidez y la crispación. Algunos de sus ejes centrales han sido el verticalismo, la ausencia de reuniones de gabinete, la concentración del poder, la construcción de poder a partir de la creación permanente de enemigos, la vocación hegemónica, el intervencionismo estatal y la discrecionalidad, y la poca tolerancia hacia las críticas.
Las positivas declaraciones de la Presidenta, hechas a poco de conocido el resultado de las primarias, acerca de la necesidad de unir al país ante los tiempos difíciles que vive el mundo, quedaron pronto desvanecidas ante la sucesión de cuestionamientos y acusaciones que varios de sus ministros formularon a los medios de prensa independientes.
Es sumamente difícil que un gobierno que no admite las críticas y que brega por silenciar las disidencias de la oposición pueda estar dispuesto a tender puentes y a encarar un constructivo diálogo tendiente a superar diferencias y acordar políticas de Estado.
Un sano cambio pasaría por dejar de someter al Congreso al avasallamiento propio de un Poder Ejecutivo que no se ha caracterizado por el respeto al principio de división de poderes o que promovió una reglamentación de los decretos de necesidad y urgencia, merced a la cual le resulta hoy más fácil conseguir una medida de excepción que la sanción de un proyecto de ley.
Las dificultades e inconsistencias del llamado "modelo" ameritarían un cambio de actitud, que derive en la búsqueda de respuestas ante la necesidad de consolidar el crecimiento del país, en un marco de atracción de los inversores y de una seguridad jurídica que sigue siendo una de nuestras grandes asignaturas pendientes.
Si algo debe evitarse es la profundización de un modelo que, detrás de la ilusión de un crecimiento sustentado en las buenas condiciones externas o en la inducción inflacionaria al consumo, no ha resuelto la pobreza, ha desatado la inflación, ha hecho descender a la Argentina en los rankings de transparencia internacional y de inversión extranjera directa en la región, y ha dañado las instituciones. La urgencia por modificar este ordenamiento patológico no sólo debería resultar evidente para el Gobierno. También debería ser motivo del esfuerzo y del discurso de muchos líderes y candidatos de la oposición que, por deficiencia conceptual o propensión demagógica, no denuncian con la firmeza necesaria desviaciones de semejante magnitud..
Diario La Nacion
lunes, 29 de agosto de 2011
Nuestro Pequeño Gran Heartland.
Lic. M. Eugenia Gil
Hoy nuestra ciudad posee todo los mecanismos y herramientas para llevar adelante una ciudad que sea modelo de la región.
¿Por qué no puede ser? La respuestas pueden ser múltiples, en esa multiplicidad se encuentra inscripta la no planificación, la ausencia de espacios acordes, la poca preparación en la mano de obra, y una dirigencia asentada en parámetros distantes a lo que denominamos desarrollo local.
Nuestro Heartland, ese lugar que tenemos, y donde se encuentran la mayor parte de los recursos económicos, humanos y de decisión política, no ha podido comunicarse con su Hinterland, el lugar de donde obtenemos los recursos para que nuestro Heartland no colapse
Hoy, nuestro Estado local muestra esta distorsión, no hay irradiación de decisiones políticas que fomente el crecimiento de nuestro núcleo vital, nuestro Heartland, y a partir de allí poder generar aun mayores recursos propios.
La agroindustria no es tenida en cuenta como elemento propio de crecimiento e integración social, asociada a políticas educativas que se asimilen a un proyecto productivo regional.
Hoy la obra pública en nuestra localidad pasa por los recursos recibidos del Fondo Sojero, y aquí la propuesta radica en poder elaborar una política pública asociada a la productividad.
Es cierto y valedero que mucha de las obras públicas realizadas han mejorado la calidad de vida de nuestros habitante, y es buena su continuidad, pero si pensamos por un momento que podemos generar elementos de producción local, reutilizar ese fondo sojero para que sea re- generador de valor, asociándonos a distintas empresas, nacionales o extranjeras, o a distintas ciudades que pueden pertenecer a nuestro país o otros países, que aumenten el valor agregado de nuestros productos.
Hacer posible una reproducción local y global. Pensar Localmente y Actuar Globalmente.
Es nuestro deber realizar un esfuerzo reinterpretativo de nuestra realidad, observar los distintos subsistemas agroalimentarios, enfocarnos en algunos de ellos y comenzar a dar marcha a una nueva forma de observar el Estado articulándolo con variables tecnológicas, económicas y organizacionales.
Si se considera que el proceso de reestructuración global ha tenido importantes efectos en el sistema agroalimentario mundial, es indispensable replantear la concepción misma que se tiene de lo sectorial, y los requisitos para su desarrollo.
La nueva perspectiva le otorga un significado más amplio e integrador, al incorporar la noción de complejo agroindustrial o sistema agroalimentario, se incluye no sólo la producción primaria, sino a las etapas de transformación, comercialización y distribución en forma articulada, que nos permitirá genera ese feed back absolutamente indispensable.
El producto de nuestro nuevo posicionamiento respecto de lo social tiende a transformar las relaciones sociales asimétricas, seguramente no podremos cambiar el mundo, pero si podemos generar una visión distinta.
Ese es nuestro compromiso que debemos asumir desde los distintos estamentos en el que nos toque representar, Poder Ejecutivo, Concejo Deliberante, tenemos que ser protagonistas de la nueva historia.
Nuestro Pequeño Gran Heartland, Pequeño en tanto decisión y Grande en tanto posibilidad de obtener y generar recursos de su Hinterland.
domingo, 28 de agosto de 2011
De la Autonomía necesaria y la Regionalización adormecedora
Según cuenta la leyenda existía un campesino de Gordión llamado Gordias que había atado a sus bueyes con cuerdas de una manera muy complicada que era imposible de desatar, y quién desatara el nudo gordiano podría conquistar oriente. Quién lo hizo fue Alejandro Magno, y no lo desato, lo corto con su espada, y conquisto oriente.
Es cierto que en la política no existe ya Alejandro Magno y que no es propio cortar los nudos, debemos encaminarnos a la difícil tarea de desatar los nudos.
Este cortar nudos debe enmarcarse en el proyecto de regionalización impulsado por Montoya y Scioli augurando a través de estas medias acciones mágicas en favor de la descentralización administrativa y contra de la inseguridad social
Si alguien observa nuestra provincia y se detiene minuciosamente en cada una de sus variables podremos ver que la regionalización así planteada, con mini gobernadores en cada una de las zonas a reagrupar, un total de 9, generara una distorsión en los vínculos, la región es un sistema de relaciones, productivo, institucional, cultural con Identidad Propia. La región es una estructura dinámica, flexible no puede fijarse en términos de de jurisdicción.
Hoy los municipios tienen escasa capacidad de gestión, y sus problemas van más allá de sus límites, es la cooperación intermunicipal apuntada a un proceso paulatino de crecientes competencias para con los municipios, marcándose la necesidad cada vez más creciente demanda de protagonismo, descentralización y autonomía.
Si bien hoy ha sido detenido el proyecto, ya está en la agenda social y política de la provincia de buenos aires, ahora nos toca decidir y tomar posiciones. Sin municipios realmente autónomos no hay regionalización posible, pero una regionalización donde los protagonistas sean los propios municipios, dado que esta última de no ser así, será perjudicial, se quiebran los acercamientos, existiendo para los intendentes un escalón más, adormeciéndose la posibilidad de la obtención de herramientas que permitan satisfacer demandas locales y fundamentalmente fragmenta la posibilidad de generar vínculos en el sistema intermunicipal que tiene que ver con la resolución de problemas comunes; algunos municipios del interior no tienen los mismos problemas del conurbano bonaerense, son en principio distintos a los del interior bonaerense, y los municipios del interior tampoco cuentan con la misma problemática en tanto relaciones de productividad e identidad.
Es menester lograr un consenso en torno a que la eficiencia y la legitimidad del actuar político, la Provincia debe ser garante del fortalecimiento de los gobiernos locales.
Ya es tema de agenda de ahora en más la institucionalidad política local, Poder Ejecutivo Local y Concejo Deliberante tendrán que ser protagonistas y redefinirnos como ciudad ¿Qué queremos? ¿Hacia dónde vamos?. El principio factible es el reclamo de mayor autonomía que nos permitan fortalecer y generar nuevos vínculos en un mundo globalizado, pensar localmente para actuar globalmente, generar un sistema de relaciones intermunicipios. Un nuevo diseño, no podemos cortar los nudos, no podemos cortar la red de relaciones, debemos desatar y armar un nuevo marco de relaciones acorde a nuestra problemática e identidad.
Según cuenta la leyenda existía un campesino de Gordión llamado Gordias que había atado a sus bueyes con cuerdas de una manera muy complicada que era imposible de desatar, y quién desatara el nudo gordiano podría conquistar oriente. Quién lo hizo fue Alejandro Magno, y no lo desato, lo corto con su espada, y conquisto oriente.
Es cierto que en la política no existe ya Alejandro Magno y que no es propio cortar los nudos, debemos encaminarnos a la difícil tarea de desatar los nudos.
Este cortar nudos debe enmarcarse en el proyecto de regionalización impulsado por Montoya y Scioli augurando a través de estas medias acciones mágicas en favor de la descentralización administrativa y contra de la inseguridad social
Si alguien observa nuestra provincia y se detiene minuciosamente en cada una de sus variables podremos ver que la regionalización así planteada, con mini gobernadores en cada una de las zonas a reagrupar, un total de 9, generara una distorsión en los vínculos, la región es un sistema de relaciones, productivo, institucional, cultural con Identidad Propia. La región es una estructura dinámica, flexible no puede fijarse en términos de de jurisdicción.
Hoy los municipios tienen escasa capacidad de gestión, y sus problemas van más allá de sus límites, es la cooperación intermunicipal apuntada a un proceso paulatino de crecientes competencias para con los municipios, marcándose la necesidad cada vez más creciente demanda de protagonismo, descentralización y autonomía.
Si bien hoy ha sido detenido el proyecto, ya está en la agenda social y política de la provincia de buenos aires, ahora nos toca decidir y tomar posiciones. Sin municipios realmente autónomos no hay regionalización posible, pero una regionalización donde los protagonistas sean los propios municipios, dado que esta última de no ser así, será perjudicial, se quiebran los acercamientos, existiendo para los intendentes un escalón más, adormeciéndose la posibilidad de la obtención de herramientas que permitan satisfacer demandas locales y fundamentalmente fragmenta la posibilidad de generar vínculos en el sistema intermunicipal que tiene que ver con la resolución de problemas comunes; algunos municipios del interior no tienen los mismos problemas del conurbano bonaerense, son en principio distintos a los del interior bonaerense, y los municipios del interior tampoco cuentan con la misma problemática en tanto relaciones de productividad e identidad.
Es menester lograr un consenso en torno a que la eficiencia y la legitimidad del actuar político, la Provincia debe ser garante del fortalecimiento de los gobiernos locales.
Ya es tema de agenda de ahora en más la institucionalidad política local, Poder Ejecutivo Local y Concejo Deliberante tendrán que ser protagonistas y redefinirnos como ciudad ¿Qué queremos? ¿Hacia dónde vamos?. El principio factible es el reclamo de mayor autonomía que nos permitan fortalecer y generar nuevos vínculos en un mundo globalizado, pensar localmente para actuar globalmente, generar un sistema de relaciones intermunicipios. Un nuevo diseño, no podemos cortar los nudos, no podemos cortar la red de relaciones, debemos desatar y armar un nuevo marco de relaciones acorde a nuestra problemática e identidad.
lunes, 22 de agosto de 2011
Conformismo
Por Pepe Eliaschev | @peliaschev
21/08/11 - 02:19
Se puede afirmar que fue “arrasadora”. Los superlativos vienen como anillo al dedo: aplastante, colosal, abrumadora. Tal vez sea cierto, aunque es materia opinable. ¿Pero fue un triunfo sin precedentes? No cuenten conmigo para esas deducciones tórridas, que se desprendían en catarata por todos los medios desde la noche del 14-8. De nuevo hay que enunciarlo: los números deben hablar por sí solos. Pero hay que permitir que lo hagan en un contexto apropiado y al interior de un marco de referencia acorde con lo que se pretende entender.
En las elecciones del 30 de octubre de 1983, la Unión Cívica Radical llevó a Alejandro Armendáriz a la gobernación de la provincia de Buenos Aires con el 51,98% de los votos, mientras que Raúl Alfonsín recibía en ese distrito el 51,41%. En 1987, el peronismo gana la provincia para Antonio Cafiero con el 46,48% y en 1991, el triunfo es de Eduardo Duhalde, con el 46,26%. Pero tómese en cuenta este dato, imponente: Duhalde es reelecto gobernador en 1995 con el 56,69%, mientras que Carlos Menem, que gana las presidenciales y es reelecto, obtuvo en la provincia “sólo” el 49,94%.
Como quiera que fuese (salvo la excepción de 1997, cuando la Alianza gana el distrito al peronismo, por 48,28% a 41,44%), el justicialismo se lleva siempre la provincia en cualquier clave y con cualquier registro, como lo demuestra el triunfo de Carlos Ruckauf en 1999, cuando es electo gobernador por el 48,34%, mientras que Fernando de la Rúa, electo a nivel nacional, recoge en Buenos Aires el 42,81%.
Tras la calamidad de 2001, el peronismo unido ratifica a Felipe Solá (electo vice con Ruckauf y en funciones de gobernador desde enero de 2002), pero con apenas el 43,32%. En esas raras elecciones que pierde pero gana Néstor Kirchner, los tres candidatos justicialistas (Menem y Rodríguez Saá, además de Kirchner) suman el 59,95%. Lo que sigue es historia reciente. En las elecciones de 2007, Daniel Scioli llega a la gobernación con el 48,24%, mientras que Cristina Kirchner recibe 45,91%.
¿Qué pasó este domingo en las “primarias” exóticas que tuvimos en la Argentina? Nada infrecuente, todo muy previsible. En la mayor provincia argentina, el gobernador fue votado por el 48,18% y la Presidenta recogió el 53,09%. La matemática electoral es una ciencia dura pero incierta, plena de certezas, pero medio temblorosa. Sin embargo, si una cosa revelan estas cifras, que forman parte de ese acervo documental que con excesiva frecuencia desatienden o no consultan quienes deben opinar con respaldo certero, es que lo del 14 de agosto no sólo fue un zafarrancho sin valor constituyente, un conteo de los porotos de cada uno, sino que sirve como indicador antes que como constancia de un mandato electoral. Fue, además, una justa electoral en la que se advirtió que la componente ideológica o programática de los tsunamis del justicialismo en los comicios tiene una importante labilidad. Porque alguien debería explicar, desde la peronología más eficaz, aquel casi 57% de Duhalde en 1995. ¿No tendrá algo que ver con el fondo de “reparación histórica” inyectado por Menem en aquellos años? Había mucha plata.
Sucede algo bastante diferente al ejercicio meticuloso del buen raciocinio. El impacto de ciertos hechos parece descolocar vuelta a vuelta a quienes están ya preparados para quedar boquiabiertos. La provincia de Buenos Aires es, como territorio político, una monstruosidad institucional a la que el justicialismo jamás querría desarmar. Pero su paquidérmica dimensión le confiere un peso aberrante en el equilibrio del sistema político argentino. Es allí donde se verifican los espasmos victoriosos más fornidos del peronismo.
En ese sentido, en muchos municipios del Gran Buenos Aires, se registran situaciones que los asimilan con la tétrica Formosa, una provincia que financia el 94% de sus gastos con las remesas de la Casa Rosada y donde Cristina obtiene el 70%. En La Matanza, por ejemplo, el kirchnerismo sacó en 2007 el 50,09% y este domingo el 64,8%, mientras que en José C. Paz pasó de 58,93% a 69,6%. ¿Son áridas las cifras? Tal vez, pero enseñan realidades y permiten zafar de las estafas emocionales.
Se revela un importante enamoramiento del statu quo. Un columnista de Página/12, Mario Wainfeld, no hesitó en asegurar que lo del domingo fue “un voto conformista, conservador en algún sentido, masivo y poco barullero”. Bueno, nos vamos alejando de las sagas épicas y de las epopeyas de poco calado. Pasamos del “nunca menos” a una descripción atinada y sobre todo verídica.
Se revela un importante enamoramiento del statu quo. Un columnista de Página/12, Mario Wainfeld, no hesitó en asegurar que lo del domingo fue “un voto conformista, conservador en algún sentido, masivo y poco barullero”. Bueno, nos vamos alejando de las sagas épicas y de las epopeyas de poco calado. Pasamos del “nunca menos” a una descripción atinada y sobre todo verídica.
Conformidad y conservación: he aquí el paquete monumental que 10 millones 300 mil argentinos colocaron este domingo en brazos de la Presidenta, un mandato y un encargo, una expresión clara y un crédito abierto con plazos más o menos perentorios. Muy probablemente, en esa masividad (comparándola, claro, con la escualidez opositora) se registre un voto protesta contra la inexistencia de opciones cautivantes. No me enamora demasiado esta tesis que tiende a describir al pueblo como una virtuosa muchedumbre de ejemplares ciudadanos, traicionados por los repelentes politicastros de la oposición. Cuando no se votaba, entre por lo menos 1977 y 1982, una montaña de argentinos la pasaba de maravillas con la tablita y hacía gárgaras con la plata dulce. Ya en democracia, hubo otro quinquenio de francachela, entre 1992 y 1996, cuando una vasta mayoría también le daba triunfos arrasadores al presidente Menem.
Lo que no es decente es elogiar a las masas cuando exhiben su conformismo conservador con cierto statu quo y, en cambio, despreciarlas cuando aprueban otros consensos, tal vez menos embriagados de fraseología transformadora, pero tan o igualmente apetecibles para la gente común.
¿No pasó nada? Claro que sí, pero lo que sucedió carece de muchas de las resonancias militantes que se le pretende dar. No es pernicioso mirarse al espejo; permite ver dónde estamos y advertir esto que pasa.
¿No pasó nada? Claro que sí, pero lo que sucedió carece de muchas de las resonancias militantes que se le pretende dar. No es pernicioso mirarse al espejo; permite ver dónde estamos y advertir esto que pasa.
viernes, 19 de agosto de 2011
Peña de la Juventud Radical
El proximo viernes en el Comite de la UCR Brown 161 se realizara la Peña de agasajo a fiscales. SUMATE!!
PROPUESTAS
El Bragado que Viene tiene que construirse con Políticas Públicas.
Las Políticas Públicas se construyen en el Concejo Deliberante, con debate y consenso.
Bragado necesita políticas públicas para el desarrollo no sólo local sino también para su influencia regional.
Hacia Allí Vamos
Transporte
Generación de un servicio de trasporte mixto, público y privado, que permita reagrupar y conectar a la ciudad.
Si queremos nuevamente una ciudad productiva, debemos estar comunicados, que se conecten los barrios con el centro, y la ciudad con los pueblo del distrito.
Generar los mecanismos para articular políticas nacionales y locales para el trasporte.
Trabajar para transformar la conducta social en el transito.
Medio Ambiente
La política Medio Ambiental necesita de medidas a mediano y a largo plazo. En ello tiene gran peso la planificación y el componente educativo.
Plan integral respecto de los residuos urbanos e industriales, Trabajar para la eliminación de los basurales a cielo abierto.
Cuidado ciudadano del ambiente
Convencidos de la importancia de la educación en materia del cuidado ambiental impulsaremos la ampliación y fortalecimiento de las campañas de concientización del cuidado ciudadano del medio ambiente, articuladas con políticas de salud.
Programa Basura Cero
Velaremos por la correcta y pronta implementación de la ordenanza vigente en nuestra ciudad, dado que este es un pilar fundamental para el cuidado ambiental a largo plazo. Impulsaremos con eso el desarrollo de comunidades y empresas sustentables.
Se deben profundizar los programas basados en la recolección selectiva de los residuos, su reutilización y el reciclado de los mismos.
Implementación de manera progresiva de centros de recuperación de materiales, donde los vecinos puedan llevar envases, productos, muebles, ropa que ya no usen, para retornarlos al ciclo productivo. Estos centros podrán estar administrados por cooperativas barriales constituidas por las personas que actualmente realizan recuperación de residuos, sin ningún tipo de protección social
Jerarquizar la bicicleta como medio de transporte, y no solamente como un medio marginal para personas de bajos recursos o solo con fines recreativos.
Es prioritario para el saneamiento de la ciudad proveer de desagües cloacales a toda la población.
Protección del patrimonio forestal urbano. A partir de la situación actual del mismo, definir la importancia relativa de individuos y conjuntos, y en ese marco propender por todos los medios posibles a su cuidado y preservación.
Producción
Genera espacios de fortalecimiento de la agroindustria, a través de mecanismos de participación, y articulación con entes nacionales y extranjeros.
Articular políticas productivas con educación para fortalecer el mercado interno y favorecer la integración de los jóvenes al mundo laboral. Posibilitándose la reactivación del ciclo económico interno.
Generar espacios de participación áulicas para preparar a los jóvenes en los nuevos modos de producción, fomentándose la cultura del trabajo.
Primer Empleo o Empleo Jóven
Establecer un Pacto Local, para crear el empleo joven, recurrir a los esfuerzos del sector público y privado para dar una respuesta integral a este problema.
Articulando y Fomentando desde el Estado los recursos educativos con que cuenta la ciudad (Oferta Educativa), con las necesidades de las empresas y comercios (Demanda Laboral)
¿Cómo se puede fomentar desde el Estado Local?
Toda empresa o industria que incorpore personal con jóvenes del distrito que accedan a su primer empleo serán estimulados a hacerlo mediante subsidios o eximición de tasas municipales.
Los emprendedores, Pymes, que contribuyan a la creación del primer Empleo Joven tendrán a su disposición TODA LA ESTRUCTURA MUNICIPAL para realizar las gestiones administrativas necesarias ante los distintos estamentos gubernamentales o privados del país y del extranjero para la gestión de créditos o beneficios tributarios.
SOMOS LA RENOVACIÓN QUE LLEGO PARA QUEDARSE
Trayectoria
Trayectoria
Nació en bragado, el 10 de octubre de 1973, curso sus estudios primarios en la Escuela Normal y los secundarios en la Escuela nacional de Comercio.
Hija de trabajadores de clase media, su padre, Juan Gil, administrativo en lo que fue la Cooperativa de Tamberos de Bragado, su mamá, Marita Alotto, ex concejal, docente, con profunda vocación social y partidaria quien fue la que inculco los valores de la participación y el compromiso social, fue a través de ella y de su abuelo, Bernabé Gil, que conoció el compromiso con la UCR.
Fomento y formo, junto a otros jóvenes el Centro de Estudiantes de Bragado en Buenos Aires, fue presidente del Centro de Estudiantes de su Escuela Secundaria.
En esos tiempos, inició su militancia en la Unión Cívica Radical llegando a ser Secretaria de la Juventud Radical de Bragado.
En busca de formación Universitaria se traslado a La Plata y en 2006 se recibió de Lic. en Ciencia Política y Relaciones Internacionales en la Universidad Católica de La Plata.
Integró el Instituto de Ciencias Aplicadas de la Universidad. Formó parte como Investigadora en la maestría de Ciencia Política, participando del cuerpo de Investigadores de la Universidad Nacional de la Plata
En su actividad privada lleva años brindando servicios de consultoría, asesorando a distintos municipios de la Provincia de Buenos Aires.
Es Bragadense, joven y capaz, dispuesta a escuchar y a hacer política mirando a los ojos.
Una voz joven para representar a todos.
Comprometida con los jóvenes, formando parte de una nueva generación que ha llegado para quedarse.
Una nueva manera de ver y hacer las cosas.
Una nueva generación, para construir el BRAGADO QUE VIENE
jueves, 18 de agosto de 2011
PROPUESTAS
El Bragado que Viene tiene que construirse con Políticas Públicas.
Las Políticas Públicas se construyen en el Concejo Deliberante, con debate y consenso.
Bragado necesita políticas públicas para el desarrollo no sólo local sino también para su influencia regional.
Hacia Allí Vamos
Transporte
Generación de un servicio de trasporte mixto, público y privado, que permita reagrupar y conectar a la ciudad.
Si queremos nuevamente una ciudad productiva, debemos estar comunicados, que se conecten los barrios con el centro, y la ciudad con los pueblo del distrito.
Generar los mecanismos para articular políticas nacionales y locales para el trasporte.
Trabajar para transformar la conducta social en el transito.
Medio Ambiente
La política Medio Ambiental necesita de medidas a mediano y a largo plazo. En ello tiene gran peso la planificación y el componente educativo.
Plan integral respecto de los residuos urbanos e industriales, Trabajar para la eliminación de los basurales a cielo abierto.
Cuidado ciudadano del ambiente
Convencidos de la importancia de la educación en materia del cuidado ambiental impulsaremos la ampliación y fortalecimiento de las campañas de concientización del cuidado ciudadano del medio ambiente, articuladas con políticas de salud.
Programa Basura Cero
Velaremos por la correcta y pronta implementación de la ordenanza vigente en nuestra ciudad, dado que este es un pilar fundamental para el cuidado ambiental a largo plazo. Impulsaremos con eso el desarrollo de comunidades y empresas sustentables.
Se deben profundizar los programas basados en la recolección selectiva de los residuos, su reutilización y el reciclado de los mismos.
Implementación de manera progresiva de centros de recuperación de materiales, donde los vecinos puedan llevar envases, productos, muebles, ropa que ya no usen, para retornarlos al ciclo productivo. Estos centros podrán estar administrados por cooperativas barriales constituidas por las personas que actualmente realizan recuperación de residuos, sin ningún tipo de protección social
Jerarquizar la bicicleta como medio de transporte, y no solamente como un medio marginal para personas de bajos recursos o solo con fines recreativos.
Es prioritario para el saneamiento de la ciudad proveer de desagües cloacales a toda la población.
Protección del patrimonio forestal urbano. A partir de la situación actual del mismo, definir la importancia relativa de individuos y conjuntos, y en ese marco propender por todos los medios posibles a su cuidado y preservación.
Producción
Genera espacios de fortalecimiento de la agroindustria, a través de mecanismos de participación, y articulación con entes nacionales y extranjeros.
Articular políticas productivas con educación para fortalecer el mercado interno y favorecer la integración de los jóvenes al mundo laboral. Posibilitándose la reactivación del ciclo económico interno.
Generar espacios de participación áulicas para preparar a los jóvenes en los nuevos modos de producción, fomentándose la cultura del trabajo.
Primer Empleo o Empleo Jóven
Establecer un Pacto Local, para crear el empleo joven, recurrir a los esfuerzos del sector público y privado para dar una respuesta integral a este problema.
Articulando y Fomentando desde el Estado los recursos educativos con que cuenta la ciudad (Oferta Educativa), con las necesidades de las empresas y comercios (Demanda Laboral)
¿Cómo se puede fomentar desde el Estado Local?
Toda empresa o industria que incorpore personal con jóvenes del distrito que accedan a su primer empleo serán estimulados a hacerlo mediante subsidios o eximición de tasas municipales.
Los emprendedores, Pymes, que contribuyan a la creación del primer Empleo Joven tendrán a su disposición TODA LA ESTRUCTURA MUNICIPAL para realizar las gestiones administrativas necesarias ante los distintos estamentos gubernamentales o privados del país y del extranjero para la gestión de créditos o beneficios tributarios.
SOMOS LA RENOVACIÓN QUE LLEGO PARA QUEDARSE
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